Política

Jalil apuesta a un juego perverso de necesidad y dependencia

Incapaz de una gestión beneficiosa para la provincia, el gobernador sólo apunta a la reelección.

Jalil

Afirmar que la pandemia implicó dejar de lado el proselitismo o ignorar las próximas elecciones, sería desconocer que los dirigentes jamás dejan de pensar en la reelección o conservar el poder. El año que viene será una contienda diferente puesto que el CV-19 vino para quedarse, al menos hasta que se descubra una vacuna. En el caso de Raúl Jalil apostó a un juego perverso de necesidad y dependencia potenciado por la emergencia sanitaria.

En Catamarca la “reforma” impulsada por el gobernador Raúl Jalil gira en torno en la concentración de poder en una sola caja, es decir poder económico para condicionar cualquier audaz movimiento político. La administración jalilista concentrará todos los recursos en la “Agencia Recaudadora Catamarca (ARCA)”. Sin poder construir de otra manera, sin duda Jalil redujo la política a la economía. Su perfil empresario lo traiciona.

Con la llave de la caja fuerte en la mano, los jefes comunales hacen fila para pedirle para pagar sueldos y hacer obras. No hay que olvidar que la caída de la coparticipación trastocó las cuentas municipales por lo que sin la ayuda del Gobierno provincial los intendentes corren riesgo de no cumplir con los servicios básicos o no poder afrontar el pago de los haberes. Cómo políticos saben que el bolsillo es el órgano más sensible del ser humano.

Decretos

Jalil lo había manejado todo por decreto y reculó en varias iniciativas económicas porque la gente salió a la calle pero quedó expuesta la jugada. Por caso la modificación de la regalías mineras también va por el mismo camino. Sacarle la decisión o autonomía a los intendentes para que sean los legisladores lo que evalúen y aprueben las “grandes obras” que deben hacerse para cambiar la imagen de la minería. En la Legislatura el peronismo es mayoría.

Van por un vaso con agua y Jalil les da pero, al final les pone un granito de sal gruesa en la boca para que regresen con más sed. Recordemos cuando el intendente Luis Polti fue a buscar plata por el reclamo de cesanteados en Recreo y se volvió con ambulancias que el Gobernador compró con fondos públicos en “Automotores Jalil”. Generar necesidad y dependencia en medio de una emergencia sanitaria y económica no parece mala estrategia.

Por Juan Carlos Andrada

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