“Buscar la reacción del Estado”, afirmó el concejal Diego Figueroa al defender la difusión de videos que muestran a familias sobreviviendo en ranchos de nylon y pisos de tierra en la capital de Catamarca. Las imágenes reabrieron el debate sobre la crisis habitacional en una provincia donde, según el edil, el Estado mira para otro lado.
En los videos, Figueroa recorrió asentamientos de Los Bajitos, Los Médanos y el barrio San Martín, donde familias enteras levantan refugios con “cuatro postes envueltos en nylon”, tarimas y cañas. “Hay catamarqueños que están sobreviviendo, eso no es vida”, expresó en diálogo con Radio El Esquiú.
El concejal explicó que las familias ocupan terrenos fiscales o usurpados y que, “si levantan una pared, es muy probable que se la demuelan y se les arme una causa penal”. Por eso, dijo, solo pudo llevarles tarimas, nylon y elementos básicos, ya que “no les puedo llevar cemento ni ladrillos”.
Catamarca y el desafío de responder a una crisis habitacional que vuelve al centro del debate
La difusión provocó una fractura en La Libertad Avanza: el dirigente Franco Grimas se alejó del espacio al considerar que las acciones de Figueroa reproducían prácticas de “dádivas”. El concejal rechazó esa lectura. “La dádiva es la intencionalidad de una acción, de entregarle algo a cambio de un beneficio”, explicó. Y enseguida planteó: “¿Qué beneficio obtengo yo de eso?”.
Lejos de desistir, Figueroa aseguró que la repercusión de las imágenes generó una ola solidaria. “Hoy me donaron camas, ropa, más tarimas y más nylon”, contó, y remarcó que el objetivo era poner en agenda una realidad que de otro modo seguiría oculta.
El edil advirtió que la crisis habitacional en Catamarca no es nueva. “Estos barrios no se formaron de un día para el otro. Los basurales no se construyeron de un día para el otro. Si no lo visibilizamos, va a seguir creciendo”, sostuvo.
Consultado sobre el contexto más amplio de la ciudad, Figueroa señaló que “Catamarca también son los barrios, las plazas olvidadas, las calles destruidas y los barrios donde no llegan las luces LED”. En ese marco, defendió otros proyectos impulsados desde el Concejo Deliberante, como las iniciativas vinculadas al ordenamiento urbano y el control de los llamados “trapitos”, que generaron conflictos durante la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho. “Es necesario evidenciar estas situaciones”, insistió.
Sobre el cierre de la entrevista, el concejal reconoció que “hasta acá, en Catamarca, no se nos murió nadie por frío, gracias a Dios”, pero dejó una advertencia que resume la urgencia de su planteo: “¿Pero tenemos que llegar a eso para decir que había que actuar? Mientras nosotros estamos bajo techo, hay hermanos nuestros que tal vez pasaron la noche sin comer, en el piso, sin un techo”.