La situación de la CNEA volvió a generar preocupación tras confirmarse que solo ocho trabajadores fueron reincorporados, mientras 52 empleados continúan despedidos, en un conflicto que sigue abierto y que mantiene en alerta al sector científico y tecnológico. Para Catamarca, donde el desarrollo minero y la actividad vinculada a los recursos estratégicos ocupan un lugar central en el debate público, el escenario reaviva interrogantes sobre el futuro del capital humano especializado y el rol que deberían asumir los distintos niveles del Estado.
La decisión fue adoptada luego de una reunión entre las autoridades de la Comisión Nacional de Energía Atómica y los cuatro gremios que representan a los trabajadores. El investigador Rodolfo Kempf calificó la reincorporación de ocho empleados como “un paso adelante”, aunque remarcó que el objetivo sigue siendo lograr el regreso de los 52 trabajadores que permanecen desvinculados. Según explicó, el conflicto está lejos de resolverse.
El investigador también advirtió que las reincorporaciones no alcanzaron a personal de áreas consideradas estratégicas. Entre los trabajadores que continúan despedidos se encuentran empleados vinculados al proyecto CAREM, profesionales de medicina nuclear y especialistas que desempeñan funciones técnicas de alta complejidad. Para los gremios, esta situación mantiene comprometidas capacidades fundamentales para el desarrollo científico nacional.
Catamarca observa un conflicto que vuelve a poner en debate el futuro del desarrollo científico
Durante la entrevista radial, Kempf sostuvo además que el conflicto no se limita a los despidos. Según afirmó, los salarios del organismo registran un fuerte deterioro y aseguró que alrededor de 500 investigadores y trabajadores calificados dejaron la CNEA como consecuencia de la pérdida del poder adquisitivo. A su entender, esta realidad provoca un progresivo vaciamiento de recursos humanos especializados.
El dirigente también cuestionó la política aplicada sobre el sector nuclear al señalar que, mientras se reducen salarios y se producen desvinculaciones, se favorecería la incorporación de empresas privadas para desarrollar tareas que anteriormente realizaba personal altamente capacitado del organismo. En ese contexto, sostuvo que existe preocupación por la posible pérdida de conocimientos técnicos considerados estratégicos.
Aunque el conflicto corresponde a un organismo nacional, el escenario también genera interrogantes en Catamarca, una provincia donde los debates sobre minería, recursos naturales y desarrollo tecnológico suelen ocupar un lugar relevante en la agenda pública. La continuidad de proyectos científicos y la disponibilidad de profesionales especializados aparecen como variables que también impactan en las expectativas de crecimiento vinculadas a sectores estratégicos.
Por el momento, los gremios confirmaron que continuarán con nuevas jornadas de protesta para reclamar la reincorporación de todos los despedidos, la recuperación del poder adquisitivo de los salarios y la reactivación de proyectos como el reactor CAREM. Mientras tanto, la reincorporación de apenas 8 trabajadores frente a 52 despidos aún vigentes refleja que el conflicto permanece abierto y que las negociaciones todavía no ofrecen una solución definitiva.