“Las PASO no le sirven a la sociedad, es una encuesta muy cara que no fortalece a los partidos políticos, pero creo que es una decisión que tiene que tomar cada uno en su provincia. Los intendentes no están de acuerdo con las PASO”, dijo Raúl Jalil. El gobernador de Catamarca respaldó este martes la eliminación de las primarias que impulsa el Gobierno de Javier Milei en el Congreso, dentro de la reforma electoral que la Casa Rosada quiere aprobar antes de las presidenciales de 2027.
Jalil sostuvo que las PASO deberían “volver a los partidos políticos, que a través de internas o consensos puedan resolver quiénes serán sus candidatos”. Sobre los tiempos legislativos, el mandatario estimó que la discusión “se va a resolver después de las vacaciones de invierno”.
El gobernador también se pronunció en contra de la reintroducción de las listas colectoras —mecanismo que el kirchnerismo había implementado en 2011 y que luego prohibió la administración de Mauricio Macri—. “No me convencen las colectoras, los partidos políticos tienen que fortalecerse, la discusión tiene que regresar ahí. Es una opinión personal”, marcó.
La pulseada en el Congreso
La negociación por la reforma electoral avanza de manera individual con cada gobernador. El oficialismo reúne hoy los votos para suspender otra vez las PASO —como ya hizo el año pasado para las elecciones legislativas—, pero no para eliminarlas de forma definitiva. La Casa Rosada descarta de antemano a los mandatarios alineados con el kirchnerismo, entre ellos los de Buenos Aires, La Rioja, La Pampa, Formosa, Tierra del Fuego y Santiago del Estero.
Para inclinar la balanza, el Gobierno apuesta por los gobernadores peronistas que actúan como aliados. Raúl Jalil, Gustavo Sáenz (Salta) y Osvaldo Jaldo (Tucumán) son las figuras clave. Tanto Jalil como Sáenz aportarían los votos de sus legisladores, mientras que Jaldo ratificó su rechazo a derogar las primarias. La Casa Rosada sostiene que busca suprimir las PASO para reducir el costo económico del proceso, una bandera que el gobernador de Catamarca hizo propia al calificarlas como “una encuesta muy cara”.
En esa pulseada, el Ejecutivo nacional se impuso hasta ahora como el gran ganador en el toma y daca con los mandatarios. Del lado de Catamarca, el alineamiento con la Casa Rosada es explícito: Jalil consideró que el acuerdo “debería ser un acuerdo amplio con la mayoría de los gobernadores justicialistas y de otros partidos” y remarcó que las primarias “no se han utilizado como corresponden”.
Las negociaciones formales se retomarán una vez superado el receso invernal. El propio Jalil ubicó allí el horizonte para alcanzar “el mayor consenso posible con el gobierno nacional” y los demás gobernadores. Si el oficialismo consolida los números, la primera definición sería una nueva suspensión de las primarias, camino que ya transitó en 2025 sin llegar a la derogación definitiva.