“El básico del sueldo de Valle Viejo mueve todos los ítems, mueve los adicionales, mueve la antigüedad, mueve el pago por categoría, mueve todo. Entonces, ponerle una suma a esa parte del sueldo va a generar un movimiento en todo el sueldo”. La definición la dio Claudia Espeche, secretaria general de UPCN, y sintetiza el corazón del planteo que el gremio puso sobre la mesa de la Municipalidad de Valle Viejo, Catamarca. La presentación formal ocurrió este jueves y apunta directo a la reunión que el Ejecutivo comunal convocó para el 11 de agosto, después del conflicto que semanas atrás enfrentó a la intendencia con el SOEM y que terminó en una conciliación obligatoria.
Espeche explicó que el escrito oficia como disparador para la negociación. “Presentamos una nota con una base para el diálogo de la próxima reunión, son los puntos centrales que queremos tratar y empezar el diálogo con el municipio”, señaló. La urgencia de los representantes gremiales dejó de centrarse en un número aislado y se corrió hacia la necesidad de recalcular la arquitectura completa del recibo de haberes de los trabajadores municipales de la comuna catamarqueña.
El petitorio pide un incremento salarial para el segundo semestre del año con ancla en dos carriles: el piso salarial, hoy en $840.000, y el sueldo básico. La insistencia con el básico tiene una explicación concreta: funciona como la variable que empuja al resto de los componentes. Adicionales, antigüedad y pago por categoría dependen de ese número. Si el básico se mueve, el sueldo final se reacomoda sin necesidad de parchear cada ítem por separado.
El reclamo que va más allá de un porcentaje: qué está en juego con el salario municipal
UPCN también pidió que las actualizaciones dejen de ser esporádicas y pasen a ser bimestrales, atadas de manera explícita a la variación del índice de precios al consumidor. El listado de demandas incluyó además la entrega de ropa de trabajo, elementos de protección personal, herramientas para las distintas áreas, la revisión de recategorizaciones y la incorporación de una suma fija al básico, punto que retoma lo conversado en el acta de audiencia firmada el 29 de julio pasado.
La secretaria general del gremio destacó que el Ejecutivo municipal mostró predisposición para avanzar y sostuvo que la discusión se adelantó a raíz del reclamo que semanas atrás había iniciado el SOEM Valle Viejo. Además, Espeche dejó entrever que el esquema traspasa las fronteras de la comuna chacarera: mencionó que otros municipios de Catamarca ya analizan mecanismos de actualización con una lógica similar.
“Vamos a ir todos como corresponde, porque esto es una cuestión que favorece a todos los trabajadores”, afirmó Espeche sobre la convocatoria del 11 de agosto, de la que participarán los gremios con representación dentro de la comuna. La expectativa está puesta en que la mesa funcione como un espacio para cerrar un entendimiento que evite repetir el desgaste de las semanas previas.
El encuentro de la semana próxima será la primera prueba concreta para saber si la administración de Valle Viejo acepta mover un esquema salarial que los sindicatos consideran agotado. La apuesta de UPCN va más allá de un ajuste porcentual inmediato: busca cambiar la base sobre la que se calcula lo que cobra cada empleado municipal en esta localidad del interior catamarqueño.