“Que no sea una excepción, sino que sea la norma”. La definición es del gobernador Raúl Jalil, quien confirmó que negocia con la administración nacional la eliminación total del impuesto a los Ingresos Brutos para todas las industrias de Catamarca. La medida, que abarcaría tanto a las empresas ya radicadas como a las que lleguen en el futuro, se discute por estas horas con los ministros Luis Caputo y Diego Santilli.
El anuncio lo hizo durante la inauguración del primer parque solar de Arcor en Recreo. Allí, Jalil precisó que la intención es fijar una alícuota del 0% de manera automática, sin que cada firma deba tramitar un expediente ante el Estado. “Lo vamos a enviar y estamos hablando con el ministro Caputo y con Santilli, de que sea la norma general”, explicó el mandatario, en alusión al proyecto que girará a la Legislatura para modificar el Código Tributario Provincial y la Ley Impositiva.
La iniciativa toca el corazón de la recaudación provincial. Sólo en julio, los Ingresos Brutos representaron cerca del 88% del total de los ingresos del fisco catamarqueño. Si bien Jalil no desagregó cuánto de ese porcentaje corresponde al sector fabril, la decisión de llevar la alícuota a cero para todo el universo industrial implica resignar una porción relevante de los recursos corrientes, sin que hasta ahora se hayan detallado mecanismos de compensación.
El costo fiscal y las dudas sobre la contraprestación
El mandatario no explicitó qué garantías exigirá la provincia a cambio del beneficio ni cómo se cubrirá el hueco que dejará el tributo. La propuesta, según contó, surgió a pedido del presidente de la Unión Industrial de Catamarca, Carlos Muia, y busca reemplazar los actuales programas de exención por una norma única y uniforme. “Obviamente que hay problemas, pero cuenten con nosotros, estamos en un plan de algo que nos pedía Carlos Muia (el presidente de la Unión Industrial de Catamarca), que si bien muchas de las empresas no pagan Ingresos Brutos, ahora vamos a trabajar para que ninguna empresa industrial abone Ingresos Brutos en Catamarca”, había adelantado Jalil.
“Casi todas las provincias tienen programas de promoción, nosotros lo que queremos es que no sea una excepción, sino que sea la norma, que la norma sea que en Catamarca los industriales no paguen Ingresos Brutos”, amplió el gobernador. La diferencia central con los esquemas vigentes es que el alivio fiscal dejaría de depender de una resolución administrativa puntual para regir por defecto para cualquier compañía del sector.
En ese esquema, la provincia apuesta a captar nuevas radicaciones y a sostener a las plantas ya operativas sin el peso del principal gravamen local. La contracara es la incógnita sobre la sustentabilidad fiscal de una medida que renuncia de entrada a una porción del ingreso público sin atarla de manera explícita a metas verificables de inversión, producción o empleo.
Las conversaciones con la Casa Rosada siguen abiertas y el tratamiento legislativo será el primer termómetro del acompañamiento político. La promesa oficial es que el proyecto ingrese a la Cámara en las próximas semanas, en paralelo a la visita que los ministros Caputo y Santilli tienen previsto realizar a la provincia.