«No se puede hablar de soberanía territorial ignorando lo que ocurrió en Catamarca durante gobiernos del mismo espacio político que hoy pretende instalar el miedo», sostuvo el diputado provincial Mamerto Acuña, quien salió al cruce de los senadores nacionales y reclamó que el debate por la reforma de la Ley de Tierras parta de los antecedentes concretos de Catamarca.
El legislador recordó la operación instrumentada en 1985, durante el gobierno de Ramón Saadi, mediante la cual se habría transferido una superficie aproximada de 1.288.662 hectáreas en la Cordillera catamarqueña. Esa superficie, según detalló, comprendía zonas de frontera, pasos internacionales y sectores considerados estratégicos.
Con posterioridad, estos hechos fueron objeto de investigaciones y pedidos de informes en la Legislatura provincial, vinculados a la legalidad de las escrituras, la normativa de zonas de seguridad de frontera y la actuación de las sociedades participantes. «La discusión debe partir de los hechos. No podemos analizar la situación de las tierras en Catamarca como si el problema hubiera aparecido en 2026», manifestó Acuña. Y agregó: «Resulta llamativo que hoy se pretenda presentar esta discusión como si la cuestión de la extranjerización de las tierras hubiera nacido con el actual proyecto de ley. Catamarca tiene una historia que obliga a discutir con mayor seriedad y responsabilidad».
El diputado también se refirió a la Ley Nacional 26.737, sancionada en 2011 durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, que buscó limitar la adquisición de tierras rurales por extranjeros. Señaló que el primer relevamiento oficial del Registro Nacional de Tierras Rurales registró en Catamarca un 8,2% de la superficie rural en manos extranjeras, ubicándola entre las jurisdicciones con mayor extranjerización del país. «La ley que hoy se reivindica como una herramienta para preservar la soberanía territorial, no modificó sustancialmente una realidad que ya existía en Catamarca ni logró revertir ese proceso», cuestionó.
Ley de Tierras: los antecedentes de Catamarca que vuelven a poner bajo la lupa la extranjerización
Acuña recordó que Lucía Corpacci ejerció como gobernadora de Catamarca entre 2011 y 2019, con la ley vigente. En ese marco, le formuló tres preguntas puntuales: «¿Qué acciones impulsó su gobierno para revisar las operaciones históricas de transferencia de grandes extensiones de tierras? ¿Qué medidas adoptó para reducir la concentración de tierras rurales en manos extranjeras? ¿Qué controles ejerció sobre las zonas de frontera y los recursos estratégicos cuya defensa hoy invoca?».
«Antes de advertir sobre riesgos futuros, sería oportuno explicar qué se hizo cuando se tuvo la responsabilidad de gobernar la provincia durante ocho años y existía una legislación nacional destinada precisamente a limitar la extranjerización de las tierras rurales», sostuvo.
El legislador insistió en que la defensa de la soberanía territorial requiere medidas concretas y no solo posicionamientos discursivos. «La soberanía se defiende con controles efectivos, información pública y políticas concretas. No alcanza con pronunciar discursos cuando los antecedentes de nuestra provincia muestran que la extranjerización y las operaciones sobre grandes extensiones de territorio son problemas que vienen de mucho antes», afirmó. Finalmente, Acuña reiteró su pedido para que el debate sobre la legislación vinculada a las tierras rurales incorpore la historia reciente de Catamarca y permita determinar qué acciones fueron adoptadas y cuáles permanecen pendientes en materia de protección del territorio provincial y de sus recursos estratégicos.