La carrera política hacia 2027 empieza a tomar forma en Catamarca, y el nombre de Gustavo Saadi aparece cada vez con mayor fuerza entre los dirigentes que buscan proyectarse hacia la Gobernación. El senador por Capayán Gonzalo Ormachea fue explícito al respaldar al intendente capitalino y sostuvo que es “la persona indicada” para ocupar el Ejecutivo provincial, una definición que abre la discusión sobre quién podría suceder a Raúl Jalil al frente de la provincia.
Las declaraciones de Ormachea no fueron una simple expresión de reconocimiento personal. El senador del Partido Justicialista destacó la trayectoria de Saadi, su capacidad de gestión y su peso político dentro del peronismo catamarqueño. “Es una persona de gran trayectoria, un gran ser humano”, afirmó, antes de remarcar que el intendente de la Capital constituye un “eje fundamental” de la actual gestión provincial.
El respaldo adquiere relevancia porque plantea de manera concreta el escenario político que podría abrirse en Catamarca después de Raúl Jalil. Ormachea sostuvo que Saadi cuenta con capacidad de gestión, experiencia política y reconocimiento dentro del justicialismo, al punto de afirmar que “es la persona indicada para que ocupe el lugar en el Ejecutivo, en este caso como gobernador”.
La definición también muestra una particularidad del escenario oficialista: el dirigente propuesto para suceder a Jalil no aparece planteado como una ruptura con el actual gobierno provincial. Por el contrario, Ormachea señaló que la administración de Saadi mantiene un lineamiento con la gestión de Raúl Jalil. La eventual sucesión, entonces, podría presentarse como una continuidad política con cambio de conducción, antes que como un giro abrupto dentro del peronismo catamarqueño.
Catamarca y el escenario después de Jalil: Saadi aparece como alternativa
El senador también aseguró que existe acompañamiento dentro de la dirigencia peronista para que Saadi avance hacia una candidatura a gobernador. Según sus palabras, “gran parte de la dirigencia está pidiendo que sea él el candidato”. Se trata de una señal política significativa, aunque todavía no implica una candidatura formal ni define el escenario electoral de 2027.
La discusión sobre el reemplazo de Jalil también expone el peso que tiene la Municipalidad de la Capital como plataforma política. Saadi gobierna el principal distrito electoral de la provincia y, de acuerdo con la valoración realizada por Ormachea, su gestión le permitió consolidar experiencia territorial y capacidad de articulación. Ese recorrido constituye uno de los argumentos utilizados por sus respaldos para proyectarlo hacia el Ejecutivo provincial.
En este contexto, la figura de Saadi comienza a ocupar un espacio propio dentro de la conversación sobre el futuro del peronismo de Catamarca. El planteo de Ormachea es especialmente relevante porque no solamente elogia al intendente capitalino, sino que directamente lo ubica como el dirigente que debería asumir la conducción provincial. La frase “persona indicada” funciona así como una definición política sobre el rumbo que algunos sectores imaginan para la etapa posterior a Jalil.
El mismo dirigente también habló sobre la sucesión en la Capital y manifestó su respaldo a Fidel Sáenz como eventual candidato a intendente. Su planteo apunta a una estrategia de continuidad y articulación entre los distintos niveles del peronismo provincial. Para Ormachea, una conducción provincial encabezada por Saadi y una administración capitalina alineada permitirían fortalecer la coordinación política y territorial.
Por ahora, Saadi reemplazar a Jalil en Catamarca es una posibilidad política y no un hecho consumado. Sin embargo, las declaraciones de Ormachea agregan volumen a una candidatura que ya cosechó otros respaldos dentro del oficialismo. Con Jalil transitando su actual etapa de gobierno y el horizonte electoral de 2027 cada vez más presente, el nombre de Saadi comienza a instalarse como una de las alternativas centrales para definir quién conducirá Catamarca en la próxima etapa.