El accidente sufrido por un colectivo de pasajeros tras intentar esquivar un pozo sobre la Ruta Provincial N.º 42 puso de manifiesto el abandono estructural del esquema vial en el interior. La parálisis de obras de bacheo y pavimentación reavivó los reclamos de las comunidades rurales ante la falta de intervenciones definitivas sobre las rutas provinciales por parte del gobierno encabezado por Raúl Jalil.
El siniestro vial ocurrió en las cercanías de la localidad de Guayamba, cuando una unidad de la empresa 25 de Agosto perdió el control tras impactar contra una deformación en el asfalto. El vehículo terminó fuera de la calzada y atascado en el barro, obligando a familias y pasajeros a esperar auxilio bajo la lluvia hasta la llegada de empleados municipales y vecinos.
Este incidente en el departamento El Alto no constituye un hecho aislado dentro de la red caminera. Recientemente, representantes territoriales de Andalgalá cuestionaron la firma de acuerdos con firmas mineras privadas para realizar meras tareas de perfilado y drenaje sobre las rutas provinciales 47 y 220, advirtiendo sobre la delegación de responsabilidades estatales en corporaciones privadas.
A la par del deterioro físico de los caminos, el transporte público de pasajeros se ve seriamente afectado por la falta de un plan de infraestructura sustentable. La falta de señalización, el barro acumulado durante jornadas de lluvia y las grietas pronunciadas incrementan los costos de traslado y exponen a choferes y familias a constantes riesgos en la circulación.
Desatención estatal e intensos reproches al mantenimiento de las rutas provinciales
Las principales objeciones hacia el Ministerio de Obras Públicas apuntaron a la ausencia de inversiones estructurales para garantizar la seguridad vial en los departamentos del interior. Cuestionan que el Poder Ejecutivo provincial apele a parches temporales o traspase la conservación del suelo a firmas concesionarias en lugar de ejecutar trabajos integrales de pavimentación.
De igual manera, usuarios del transporte interurbano denunciaron la lentitud en la respuesta de las cuadrillas de emergencia y la falta de equipamiento pesado en las zonas serranas. Criticaron que las carteras oficiales mantengan una postura de pasividad frente al desgaste del asfalto mientras los municipios alejados sufren incomunicación y riesgo vial.
La reiteración de hundimientos, pozos de gran tamaño y falta de mantenimiento pone en peligro la conectividad entre las localidades catamarqueñas. Ante la amenaza constante de nuevos accidentes de gravedad, la ciudadanía y los usuarios del transporte exigen respuestas inmediatas y presupuesto directo para el reacondicionamiento de las rutas provinciales.