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Crisis habitacional en Catamarca: una vecina denuncia abandono estatal tras el derrumbe de su casa

Vecina del barrio La Viñita perdió electrodomésticos y mobiliario; Defensa Civil no colocó puntales prometidos.

La crisis habitacional en Catamarca volvió a quedar expuesta tras el dramático testimonio de una vecina del barrio La Viñita, quien denunció que parte del techo de su vivienda se derrumbó y aseguró que lleva casi tres años reclamando asistencia sin obtener una solución definitiva. El caso reavivó los cuestionamientos sobre la capacidad de respuesta de los organismos públicos frente a situaciones de emergencia que ponen en riesgo la vida de familias vulnerables.

María Ester Canova relató que el deterioro de su vivienda se agravó con el paso del tiempo y que, pese a haber iniciado distintos reclamos, las respuestas nunca llegaron. Según explicó, este año colapsó una parte del living, aunque el problema comenzó dos años antes con el derrumbe del techo de una habitación. “He perdido todo y no quiero seguir perdiendo más”, expresó con angustia al describir una situación que, según sostiene, continúa sin resolución.

Crisis habitacional en Catamarca: reclamos sin respuestas y una vivienda con riesgo de derrumbe

De acuerdo con el relato de la vecina, personal de Defensa Civil inspeccionó la propiedad y advirtió que la estructura presenta riesgo de derrumbe total. Canova afirmó que los agentes le informaron que colocarían puntales para evitar un colapso mayor, pero aseguró que esa intervención nunca se concretó. También indicó que inició un expediente en el CAPE y que esperaba la visita de un ingeniero para evaluar los daños, aunque esa inspección tampoco se habría realizado hasta el momento.

Mientras tanto, las condiciones de la vivienda continúan deteriorándose. La mujer mostró las grietas que atraviesan paredes y techos y explicó que el asentamiento de la estructura ya dificulta incluso abrir las puertas debido al desplazamiento de la construcción. Según su testimonio, el temor aumenta cada vez que llueve, ya que el agua agrava el estado del techo y luego, con el calor, los materiales vuelven a desprenderse. “A la noche escucho cómo caen los escombros y vivo con el miedo de que la casa se me venga encima”, relató.

La vecina también recordó que el primer derrumbe afectó la habitación donde se alojaban sus sobrinos mientras estudiaban en la Capital. Como consecuencia, perdió electrodomésticos, muebles, ropa y otros bienes personales, además de que los jóvenes debieron abandonar la vivienda por razones de seguridad. A pesar de la gravedad de los daños, sostuvo que las únicas actuaciones oficiales fueron la visita inicial de Defensa Civil y la apertura de un expediente administrativo que, según denuncia, no tuvo avances concretos.

El caso vuelve a instalar el debate sobre la crisis habitacional en Catamarca y la respuesta de los organismos encargados de asistir a personas que enfrentan emergencias estructurales. Si bien existen protocolos para intervenir ante viviendas en riesgo, la falta de soluciones denunciada por la damnificada alimenta los cuestionamientos hacia la capacidad del Estado para actuar con rapidez cuando están comprometidas la seguridad y la integridad física de los ciudadanos.

Canova explicó además que vive sola, es viuda y subsiste gracias a una pensión y una jubilación mínima, ingresos que no le permiten afrontar una reparación de semejante magnitud. Su situación refleja el impacto que puede tener la ausencia de asistencia oficial en sectores con escasos recursos, donde una vivienda deteriorada puede convertirse rápidamente en una amenaza permanente.

El caso ocurrido en el barrio La Viñita deja nuevamente bajo análisis la crisis habitacional en Catamarca y la eficacia de las respuestas estatales frente a reclamos que se prolongan durante años. Mientras la vecina asegura que continúa esperando una ayuda que nunca llegó, el deterioro de la vivienda avanza y mantiene abierto un escenario de incertidumbre que, de no resolverse, podría derivar en consecuencias aún más graves.