“Realmente he sido sorprendido por la declaración del gobernador, donde está haciendo los trámites para que la Ruta 38 pase a la provincia”, afirmó Franco Carabajal, secretario general del gremio de Vialidad Nacional en Catamarca. La confirmación de gestiones para transferir la Ruta Nacional 38 a la órbita provincial encendió las alarmas entre los trabajadores, que rechazan la medida y reclaman definiciones urgentes sobre su futuro laboral.
Carabajal aseguró que la noticia tomó por sorpresa a todo el personal y confirmó que el sindicato ya convocó a un encuentro para definir los pasos a seguir. “Mañana, a las 12 del mediodía, tenemos prevista la reunión de comisión y analizando la asamblea que se va a hacer en todos los distritos”, detalló el dirigente en declaraciones a Radio El Esquiú. El gremio también espera ser recibido por las autoridades provinciales para discutir el alcance de la iniciativa: “Esperando que nos reciba o que nos atienda para ver cómo viene la mano”.
La principal inquietud pasa por el destino de los empleados. Carabajal se preguntó qué va a pasar con los compañeros que no tienen funciones y advirtió que la situación se agrava en un contexto de reorganización del organismo nacional. “Las funciones que se hacían en Catamarca las está haciendo Casa Central en Buenos Aires”, sostuvo, y señaló que esa concentración de tareas vacía de contenido a las delegaciones del interior y genera incertidumbre sobre la continuidad de los puestos en la provincia.
El dirigente gremial remarcó que el malestar no es nuevo en Catamarca, donde los trabajadores vienen observando un progresivo desmantelamiento de las capacidades operativas locales. La posible provincialización de la Ruta 38, según expresó, profundiza un escenario que ya era complejo para el personal de Vialidad Nacional en el distrito.
Peajes y un plan de lucha en agenda
El sindicalista también puso el foco en la posibilidad de que algunas rutas sean concesionadas y mencionó el caso concreto de la Ruta Nacional 157. Carabajal alertó que un esquema de ese tipo dispararía los costos para los usuarios: “Un peaje de pagar mil pesos, vas a pagar diez mil pesos”. Y remarcó que “las condiciones que están las rutas nacionales no están para estar pagando un peaje de ese precio”.
Frente a ese panorama, Carabajal ratificó que el gremio no descartará medidas de fuerza. “Vamos a seguir con plan de lucha”, aseguró. El dirigente recordó experiencias anteriores en las que concesiones privadas terminaron con corredores deteriorados y obligaron al Estado Nacional a intervenir para recomponer la infraestructura vial, un antecedente que alimenta la desconfianza del sector.
El conflicto suma incertidumbre en un contexto de redefinición de competencias entre la Nación y la provincia. Mientras el gremio insiste en que aún no recibió precisiones oficiales sobre el impacto del traspaso, la reunión de comisión prevista para este jueves a las 12 del mediodía buscará unificar la postura de los trabajadores en todos los distritos y evaluar los próximos pasos de la protesta.