La discusión salarial vuelve a instalarse como uno de los principales frentes de tensión para el Gobierno de Catamarca, mientras los gremios reclaman respuestas tanto por los ingresos de los empleados públicos como por el impacto que generan los aumentos de la energía. En las últimas horas, UPCN rechazó una propuesta salarial en Valle Viejo y anticipó que buscará ante la administración de Raúl Jalil una mejora para los haberes de agosto, además del blanqueo de dos montos que actualmente permanecen fuera del salario básico.
El planteo sindical expone una situación que atraviesa distintos niveles de la administración pública. En Valle Viejo, UPCN rechazó la oferta realizada por el municipio porque pretendía que una suma de $20.000 fuera incorporada íntegramente al básico, en lugar de los $2.000 ofrecidos para ese concepto. Según explicó la secretaria general del gremio, Claudia Espeche, llevar todo el monto al básico permitiría que el incremento tuviera impacto sobre los distintos componentes salariales. El Ejecutivo municipal, de acuerdo con la dirigente, sostiene que esa alternativa representa una erogación importante.
Gobierno de Catamarca, salarios y un reclamo que suma presión
El conflicto no quedó limitado a esa discusión. UPCN anticipó que aguardará una nueva audiencia para plantear otros reclamos vinculados con recategorizaciones, capacitación, indumentaria y cobertura de riesgos laborales, además de pedir que Valle Viejo adhiera a la misma pauta de actualización bimestral aplicada en la Provincia. La acumulación de demandas muestra que la negociación no se reduce a una diferencia puntual sobre una suma salarial, sino que incorpora cuestiones vinculadas con las condiciones laborales y la evolución de los ingresos.
En paralelo, la conducción de UPCN confirmó que ya mantuvo contactos preliminares con el ministro de Hacienda del Gobierno de Catamarca y que se prevé una reunión formal para discutir la pauta salarial con el gobernador Raúl Jalil. El principal reclamo será el blanqueo de dos montos que, según Espeche, permanecen “en negro” dentro de los haberes de los empleados provinciales. El gremio sostiene que incorporarlos al salario permitiría que tengan incidencia sobre las jubilaciones, una cuestión que agrega una dimensión previsional al conflicto.
La expectativa sindical está puesta en alcanzar una definición durante esta semana para que exista una mejora sobre los haberes correspondientes a agosto, que los trabajadores cobrarían durante septiembre. El planteo coloca al Gobierno de Catamarca frente a una negociación en la que deberá responder no solamente cuánto puede aumentar el salario, sino también cómo se estructura ese ingreso y qué impacto tendrá en el futuro previsional de los trabajadores.
El reclamo adquiere mayor relevancia al observar que, al mismo tiempo, los gremios vienen señalando el fuerte peso que tienen las tarifas eléctricas sobre los ingresos. Espeche cuestionó los incrementos registrados en la provincia, aunque dirigió buena parte de sus críticas al programa económico nacional de Javier Milei. La dirigente sostuvo que el costo de la energía forma parte de una situación económica más amplia y reclamó que las responsabilidades no sean trasladadas de un nivel de gobierno a otro.
Ese escenario también había sido señalado por el flamante titular de la UCR de Catamarca, Genaro Contreras, quien advirtió que en Belén existen boletas superiores a $300.000 y reclamó que la Provincia gestione mayores subsidios. Contreras cuestionó además el aporte provincial anunciado de $12.000, al considerar que resulta insuficiente frente a facturas de ese monto. Sus declaraciones agregan presión política sobre la administración de Jalil, especialmente porque el reclamo por las tarifas no proviene únicamente del ámbito sindical.
La coincidencia entre ambos planteos permite observar un problema que excede una negociación salarial puntual: los ingresos de trabajadores públicos y el costo de los servicios aparecen cada vez más vinculados en las demandas que recibe el Estado provincial. Mientras UPCN reclama recomponer haberes y modificar la composición del salario, desde la oposición radical se reclama una intervención más fuerte frente al costo de la electricidad. En ese contexto, el Gobierno de Catamarca deberá afrontar una agenda donde salarios, tarifas y asistencia estatal aparecen estrechamente relacionados.
Por ahora, la definición está pendiente. UPCN espera una reunión formal con el Ejecutivo provincial y busca que los haberes de agosto incorporen una mejora, mientras Valle Viejo deberá retomar su propia negociación con los gremios. Para Raúl Jalil, el escenario suma un frente de discusión sobre el poder adquisitivo de los empleados estatales y sobre la respuesta que la Provincia puede ofrecer ante el impacto de las tarifas. Las próximas negociaciones determinarán si los reclamos encuentran una salida concreta o si el conflicto salarial y energético continúa acumulando tensión en Catamarca.