La tarifa eléctrica en Catamarca volvió a convertirse en un problema político para el Gobierno de Raúl Jalil, en medio de reclamos por el fuerte impacto de las facturas y de nuevas dudas sobre cómo se aplicará el esquema de subsidios anunciado por la Provincia. El Senado provincial reclama precisiones sobre qué departamentos y localidades accederán al beneficio, cuánto consumo quedará cubierto y cuál será finalmente el descuento para los usuarios durante los meses de mayor demanda.
La administración provincial anunció un aporte de $6.000 millones para subsidiar las facturas durante dos meses, con el objetivo de amortiguar el impacto de los aumentos. Sin embargo, el anuncio todavía no logró cerrar las preguntas centrales. El senador por Capital Ramón Figueroa Castellanos reconoció que los legisladores necesitan conocer con precisión cómo será implementado el beneficio y anticipó gestiones con funcionarios de EC SAPEM y del Ministerio de Servicios Públicos para obtener definiciones técnicas.
Tarifa eléctrica en Catamarca: subsidios, dudas y reclamos que complican al Gobierno
El planteo adquiere relevancia porque las dudas aparecen después de una sucesión de reclamos vinculados con el costo de la energía. En Belén, el dirigente radical Genaro Contreras advirtió que existen facturas superiores a $300.000 y sostuvo que los ingresos de empleados municipales, contratados y becados pueden resultar insuficientes para afrontar esos montos. También cuestionó el aporte provincial de $12.000, al considerar que resulta insignificante frente a boletas de semejante magnitud. El reclamo político suma así presión sobre la respuesta que la Provincia ofrece ante el problema.
A esa discusión se agregó el planteo de UPCN. La secretaria general del gremio, Claudia Espeche, cuestionó los incrementos de la energía y vinculó el costo de los servicios públicos con las dificultades que atraviesan los trabajadores. Aunque sus críticas apuntaron principalmente al Gobierno nacional de Javier Milei, sus declaraciones reflejan el impacto que la tarifa eléctrica en Catamarca está teniendo sobre los ingresos familiares y sobre la discusión salarial. El sindicato, además, negocia con la Provincia una mejora para los haberes de agosto y reclama el blanqueo de dos montos que actualmente permanecen fuera del salario básico.
El dato político que emerge es que salarios y tarifas quedaron conectados en una misma discusión. Mientras los gremios buscan recomponer los ingresos de los empleados estatales, sectores políticos y sindicales advierten que una parte creciente de esos recursos debe destinarse al pago de servicios esenciales. En ese contexto, una mejora salarial puede perder capacidad de aliviar la situación de los hogares si el costo de la electricidad continúa absorbiendo una porción significativa del ingreso. Es un escenario que coloca al Gobierno de Jalil ante una demanda cada vez más concreta: que las medidas anunciadas tengan un impacto visible sobre las facturas.
La incertidumbre también está relacionada con la aplicación del esquema para las denominadas zonas cálidas y muy cálidas. El acuerdo entre Nación y las provincias del Norte Grande prevé ampliar los bloques subsidiados durante los meses de temperaturas extremas. Para las zonas muy cálidas, el bloque subsidiado pasaría de 300 a 550 kWh mensuales, mientras que para las zonas cálidas subiría de 150 a 300 kWh. El problema, según planteó Figueroa Castellanos, es determinar qué localidades de Catamarca serán incluidas en cada categoría y hasta qué nivel llegará concretamente el beneficio.
El senador explicó que durante diciembre, enero y febrero se registran jornadas con temperaturas de 40 grados o más, por lo que el consumo eléctrico aumenta considerablemente. De allí que la definición sobre los límites subsidiados no sea un dato menor para los usuarios. La falta de precisión sobre los departamentos alcanzados mantiene abierta una discusión que ya generó pedidos de explicaciones a EC SAPEM, reclamos desde localidades del interior y hasta una intervención de la Defensoría del Pueblo por las boletas y las posibles sobrefacturaciones, según los antecedentes mencionados en la información provincial.
Para Raúl Jalil, el desafío no pasa únicamente por anunciar recursos, sino por explicar con claridad cómo se distribuirán y qué alivio concreto recibirán los usuarios. El aporte de $6.000 millones representa una decisión de peso, pero las dudas expresadas en el Senado muestran que todavía existe una brecha entre el anuncio y su aplicación efectiva. Mientras se aguardan precisiones de los organismos provinciales, la tarifa eléctrica en Catamarca continúa concentrando reclamos de vecinos, sindicatos y dirigentes políticos, y se consolida como uno de los principales problemas que deberá afrontar la gestión provincial en los próximos meses.