El Ministerio de Economía de la Nación aprobó un nuevo proyecto enmarcado en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) por un total de 709 millones de dólares para la producción de litio en Catamarca. La iniciativa, presentada por la empresa LIEX S.A., contempla la construcción de una planta procesadora en el Salar Tres Quebradas, dentro del municipio de Fiambalá.
El objetivo central de la compañía es montar una planta procesadora capaz de alcanzar una escala de producción de 40.000 toneladas anuales de carbonato de litio, un insumo estratégico para la fabricación de baterías destinadas a la electromovilidad y a tecnologías sustentables.
Según la información del Ministerio de Economía, el desarrollo del emprendimiento generará 4.406 puestos de trabajo —entre empleos directos e indirectos— considerando tanto la etapa de construcción de las instalaciones como la de operación formal.
Las proyecciones económicas estipulan un ingreso de divisas por exportaciones que rondará los 400 millones de dólares anuales. Los estudios técnicos de factibilidad, además, señalan que el yacimiento ubicado en la cordillera catamarqueña dispone de recursos comprobados para garantizar más de 19 años de producción efectiva.
Ese horizonte de largo plazo asegura la continuidad de las operaciones y el movimiento económico en el oeste provincial. La planta se dedicará a la obtención de carbonato de litio, un mineral con alta demanda global.
El debate por la distribución de la renta
El anuncio oficial no detalla cuánto de esos 400 millones de dólares anuales en exportaciones quedará en Catamarca vía regalías o ingresos fiscales directos. Las cifras de empleo y el monto global de la inversión no especifican el mecanismo de distribución de la renta ni el impacto concreto en las finanzas provinciales.
La iniciativa de LIEX S.A. reactiva así un debate recurrente en la provincia sobre el alcance real de los beneficios de la minería de litio para las comunidades locales. Cada nuevo RIGI renueva las expectativas de desarrollo, pero también expone los reclamos por una matriz de distribución que equilibre la riqueza que sale del suelo con las necesidades estructurales históricas de Catamarca.
Las operaciones en el Salar Tres Quebradas prometen casi dos décadas de actividad continua. La puesta en marcha del complejo industrial pondrá a prueba, una vez más, la capacidad de la provincia para traducir la explotación de sus recursos naturales en mejoras concretas para su población.